Análisis completo de la barba
Hoy en día la barba no significa tener que adscribirse a ninguna tribu y es de los pocos recursos con que los hombres pueden jugar para cambiar de look.
Las barbas, durante mucho tiempo, fueron coto de los Robinson Crusoe del mundo, de los hombres que por pereza renunciaban a los rigores del afeitado y naufragaban socialmente. Después llegaron los hípsters, que la reivindicaron y la catapultaron a la fama. Hoy en día la barba no significa tener que adscribirse a ninguna tribu. De hecho, es de los pocos recursos con que los hombres pueden jugar para cambiar de look.
1. Crecimiento
El pelo de la barba crece muy despacio: de 2 a 3 milímetros al mes. En comparación, el cabello lo hace de 1 a 1,5 centímetros al mes.
2. Cómo debe ser
Densa, sin clapas, que se vea espesa. Si tu calidad de vello facial no te permite que sea así, olvídate de llevarla, pues nunca te acabará de quedar bien.
3. Visita la barbería
Si la quieres llevar perfecta –de-pendiendo de la longitud de la barba–, deberás convertirte en un asiduo de la barbería. Una barba larga debería recortarse cada tres semanas. Una muy larga, tipo hípster, cada cinco semanas, aproximadamente.
4. El barbero
No es el que está en la barbería, sino el aparato que deberás emplear para lucirla perfecta. Tiene las cuchillas más separadas, por lo que es ideal para dejarla con una forma regular. Es mucho más adecuada que las tijeras.
El pelo de la barba es más grueso y más seco que el que puebla nuestra cabeza, por ello requiere un jabón específico. Fíate sobre todo de los que contienen más activos hidratantes.
6. Olvídate de las canas
Si quieres cubrirlas, no emplees un tinte porque le dará un tono poco natural. Lo mejor es apostar por los matizadores, que disimularán las canas y potenciarán el color.



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